viernes, 7 de febrero de 2020

LOS RELATOS DE MI MADRE
Y entonces, después de recibirme con enorme alegría al regresar yo de mi larga ausencia, mi madre ofreció la cena y dijo: «Cuando este pueblo se formó como un asentamiento de colonos venidos del municipio de Diriamba y del municipio de Somoto, todos éramos hermanables y vivíamos como una sola familia. Nuestra casa común era un galerón que entre todos, que no éramos ni 40, habíamos construido en la orilla norte del salto del río Zapote. Recuerdo que a ese lugar se le llamaba "El Almácigo" y a veces "El Semillero", que viene a ser lo mismo. Fueron especiales aquellos tiempos cuando comenzamos a vivir aquí desde el 5 de marzo de 1965».

sábado, 1 de diciembre de 2018




Los microchips que se implantan bajo la piel y permiten pagar sin efectivo ni tarjeta (Tomado de la BBC Mundo del 01/12/2018)
Suecia es el primer país del mundo en el que puedes pagar tu boleto de tren sin dinero metálico ni virtual: se hace a través de un chip implantado en la mano.
La pequeña protuberancia en el dorso de la mano de Dave Williams tiene el tamaño de un grano de arroz y está entre su dedo pulgar e índice. Es apenas perceptible, pero cuando abre con ella la puerta de su casa se convierte en el centro de atención.

Este ingeniero de software británico, que trabaja para Mozilla, tiene un microchip incrustado en la mano, un circuito electrónico en forma de píldora que funciona con tecnología inalámbrica.

"Tengo muy mala memoria", le dijo a la BBC. Por eso decidió implantarse ese pequeño dispositivo que le permite no entrar en pánico si se olvida las llaves de casa.

Es el mismo tipo de chips que se están poniendo demoda en Suecia y en otros países occidentales como Alemania, Australia y Nueva Zelanda, en donde se han llevado a cabo varias iniciativas para promover esta tecnología futurista.
Pero el caso de Suecia llama especialmente la atención. Miles de personas en la nación nórdica -unas 3.000, según un informe de AFP de mayo de este año- ya se incrustaron microchips. Aunque es probable que la cifra sea incluso mayor.
"Cada vez más personas en Suecia se implantan chips RFID en la mano y los usan para desbloquear puertas, 'llevar' boletos de tren e incluso hacer pagos", le dice a BBC Mundo Ben Libberton, un doctor en microbiología que trabaja en el laboratorio MAX IV de Lund, en el sur de Suecia.
--- Un sistema "conveniente" ---

Un RFID, al contrario que un código de barras, permite acceder de manera remota a la información que contiene. Se usa en etiquetas antirrobo, en estaciones de esquí y también en los"chips de identificación" para animales domésticos.

También están implantados en la mayoría de los teléfonos inteligentes y tarjetas sin contacto, así como en pasaportes electrónicos.

Pero en los últimos años, su uso en humanos cobró especial relevancia. Suecia lidera la tendencia.

El tema comenzó a protagonizar titulares en 2015cuando Epicenter, una empresa de alta tecnología con base en Estocolmo, causó cierta polémica al anunciar que iba a implantar chips a sus trabajadores.

Con un giro de muñeca, los empleados podrían acceder al edifico, usar la fotocopiadora o pagar un café.

"El mayor beneficio es la conveniencia", declaró el cofundador y director de la compañía, Patrick Mesterton, en 2017. "Permite reemplazar muchas cosas, como la tarjeta de crédito o las llaves".
--- Pagar con la mano ---
Los chips permiten realizar pagos contactless (sin contacto), una práctica especialmente promovida en Suecia donde apenas el 1% del valor de todas las transacciones realizadas en 2016 se hizo con efectivo.

Algunas de esas transacciones se hacen a bordo de trenes.

La compañía nacional de trenes SJ -la más grande del país- es la primera del mundo en aceptar este tipo de pagos.

Cuando pasa el revisor, algunos pasajeros colocan la mano cerca de la aplicación de su smartphone. El ticket de tren parece cosa del pasado.
Cada persona que tenga un microchip como esos en la mano debe registrarse previamente en la compañía para obtener un número y poder pagar.

Stephen Ray, director de comunicación de SJ, conoce el sistema muy bien porque él mismo tiene un microchip implantado bajo la piel de su mano.

De este modo, la pantalla del celular del revisor le indica que el pasajero ha pagado el billete y le muestra su número y su nombre.
--- "Opcional" ---
"La única información que SJ lee de los tickets de microchips es el número de membresía en el programa de fidelización de SJ", le cuenta Ray a BBC Mundo.

"Este número no se considera confidencial y la privacidad de los clientes está garantizada desde nuestro punto de vista", añade.

De momento, esta tecnología solo se usa en su empresa para viajes regionales. Pero el plan es que abarque mucho más.

No obstante, Ray aclara que "nunca será obligatorio" para sus clientes implantarse estos chips y que "solo se contemplan comoun servicio opcionalque aún consideramos como un proyecto de prueba".
Stephen dice que la idea es que esta iniciativa se extienda a otras áreas (y a otros pagos) de la vida cotidiana, como una tarjeta de crédito.

Sin embargo, no todos están a favor de los microchips o tienen una visión tan optimista.

"Esta tecnología reduce el número de tarjetas y dispositivos que necesitan, los 'miniaturiza' enormemente haciendo que sea imposible perderlos", le dice Libberton a BBC Mundo.

Pero el microbiólogo advierte que le preocupa cómo los chips pueden vulnerar la privacidad y seguridad de quienes los usan.

"A medida que estos chips se integran en más servicios digitales, revelarán más datos si se ven comprometidos. Es un punto débil en lo que respecta a la seguridad", explica.

"Imagina si lo usas para desbloquear tu casa o acceder a tu cuenta bancaria. Temo que su conveniencia haga que se filtren más fácilmente datos importantes".

Y deja una pregunta en el aire: "Los riesgos serán aún mayores cuando se empiecen a incorporar datos biológicos a los chips. Si una empresa sabe más que tú sobre tu propia salud, ¿cuáles son las implicaciones éticas y quién decide las normas?", concluye.



sábado, 24 de noviembre de 2018

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Fragmento del Prólogo al libro
“Pioneros de Nueva Guinea”
del autor Richard Wilson A.
La imagen puede contener: textoEl drama humano que se vivió en Nueva Guinea nunca ha sido conocido por los nicaragüenses, pareciera un capítulo aislado de la historia, casi nadie lo recuerda, hasta ahora que vimos el libro de cuentos de Richard, una búsqueda del camino del rescate de los inicios, de la creación de ese nuevo mundo, de ese momento en donde se cumplía esa condición humana de la necesidad de referencias, de leyendas, de los parámetros vitales, del juego de los misterios, del principio del largo camino de la muerte, del encuentro con la muerte. Los misterios del ser humano para ligar su mundo espiritual con la nueva geografía que les toca vivir, por eso surgen el Cerro Brujo, La Sirena del Rio Zapote, el cerro de frutas embrujadas, un cementerio de que inicia sus recuerdos, el culto a los muertos perdidos, es la necesidad de integrar en la vida cotidiana los misterios de la vida presente en la nueva comunidad que se inicia.
En una prosa directa, sin mayores complicaciones, se va revelando la historia local, los retazos de la historia que en su momento nuevos historiadores comenzarán a investigar. Este trabajo es meritorio en sus dos sentidos principales, como trabajo literario y como instrumento que nos da a conocer, una parte de la historia de cómo se ha ido construyendo este país.

Desde Nueva Guinea, después de los años de guerra y de reordenamiento del país, surge este libro de Richard Wilson, que actualmente es un profesor universitario, que nos revela el enorme potencial que tiene nuestro país joven y hecho por hombres y mujeres jóvenes, de cara al futuro, de la capacidad efectiva de nuestras posibilidades de crear como pueblo, de demostrar que entre todas y todos juntos podemos aportar en la promoción de las oportunidades para que puedan desplegarse ampliamente por todo nuestro territorio, esas capacidades, dones y compromisos.

Doctora Myrna Cunningham Kain,
Rectora fundadora de la Universidad de las Regiones Autónomas
de la Costa Caribe Nicaragüense (URACCAN).


jueves, 11 de octubre de 2018

LO QUE SOMOS
Tenemos:
dos ojos, y una percepción,
para ver dos veces lo que juzgaremos una vez.

Dos oídos, y una boca,
para oír dos veces antes de hablar.

Dos orejas, y una cabeza,
para balancear nuestra imagen ante los demás.

Dos fosas nasales, y una nariz,
para olfatear dos veces los olores de la vida
y emitir juicio de valor en acertado sentido;
y para equilibrar nuestra efigie
ante el golpe visual de los demás.

Dos brazos, y un tronco corporal,
para no indicar que estamos hacia un lado
o hacia el otro, sino en neutralidad.

Dos manos similares entre sí,
para no dejar caer lo que tomamos.
Lo que es bien habido y propio, se ha de cuidar
y defender a capa y a espada.

Dos piernas, y una silueta de pies a cabeza,
para mantener firmeza y prever caídas
ante los golpes del destino.

Dos gónadas, y un falo,
para encubar la perennidad de nuestra especie
con doble cuidado por cada vez que se expulsa la simiente.

Dos pies, y hacia el mismo sentido,
para no ir ni hacia atrás ni hacia adelante a una vez,
ni dar vueltas en sí mismo.
No ha de haber cabida para el doble ánimo
en el andar humano.

Tenemos:
Cinco dedos, no iguales entre sí, en cada mano.
¿Por qué?
Son los sensores que detectan las distintas
texturas de la vida.

¡Ah! Pero también son cinco los dedos
de cada uno de los pies.
Porque nos equilibran
ante los retos
del camino.

Y qué hay de los dos pezones.
¿Te has preguntado para qué sirven en el hombre?
Desnuda que fue la humanidad
se hizo consciente de ese estado
y se cubrió la zona genital,
pero dejó al descubierto las tetillas
como símbolo diferenciador entre el varón y la hembra.

Y ¿por qué solo un ombligo y un ano?
En la formación intrauterina,
por el primero entra la vida
y por el segundo está prevista que se vaya.
Una vez nacido, el aparato digestivo superior
llega a suplantar al primero.
No obstante, éste sigue siendo la espera
para que la ciencia inyecte vida en los humanos.
Pero ¿Dónde están almacenadas las células madres
que se han ido con el extremo externo del ombligo
por el torrente de aguas negras
o se han esfumado por las chimeneas
o por las columnas de humo a campo abierto?

Y qué hay allá donde a simple vista no se mira:
un cerebro, un corazón, una garganta,
un esófago, un estomago (o el segundo cerebro),
un hígado, y un páncreas…
Esto es porque no podemos ni debemos ser dos en uno.

Dos pulmones, dos riñones,
y dos intestinos (el grueso y el delgado),
para que aspiremos cada día a más,
y para que seamos más limpios cada día
mediante el dreno de los desechos sólidos y líquidos
inservibles.
En general, el resto es musculatura, piel, vello y cabellera,
recursos de formas y estéticos de la humana apariencia
que nos hacen vernos, entre nosotros, diferentes.